Carta abierta al Estado de Chile, legisladores, trabajadores de la minería, otros rubros y la opinión pública

A un poco más de un mes de haber finalizado una huelga legal de 14 días, que emprendimos los Sindicatos de Trabajadores Ns. 1, 2 y 3 de la División Chuquicamata de Codelco Chile, en el marco de una negociación reglada, queremos declarar lo siguiente:

El proceso que emprendimos se encuentra enmarcado en la legislación laboral vigente y cuenta con plena legitimidad.

La decisión que tomamos, fue producto de la falta de diálogo y participación durante años en la División Chuquicamata, lo hicimos de manera consciente y responsable, estableciendo con este proceso mesas de trabajo y acuerdos que lograron consenso en 3 de los 4 ejes que nos planteamos como objetivos, quedando al debe con el cuarto eje de “la igualdad”, pero con avances. Por lo que valoramos positivamente los resultados de la negociación colectiva reglada.

El proceso de negociación no estuvo exento de prácticas anti sindicales y represivas contra las organizaciones que optamos por la negociación reglada, declarando la empresa abiertamente que le conferían un mayor valor a los sindicatos que negociaron de manera anticipada, propiciando un ambiente enrarecido y adverso, además del éxodo masivo de socios desde nuestras organizaciones a aquellas que ellos consideran más cercanas y receptivas al estilo de administración que han instaurado.

Dichas prácticas antisindicales son objeto de una demanda que se ventila en el Juzgado del Trabajo de Calama.

No obstante todo lo anterior, asumimos con valentía y responsabilidad las consecuencias de nuestras acciones, las que debían traducirse es disminución en nuestras remuneraciones y bonos en el mes de realizada la huelga y otras repercusiones en los bonos variables que son parte de nuestras remuneraciones “en estricta proporción a los días no trabajados”.

Sin embargo, ya llevamos dos meses en que las remuneraciones del mes de junio, en muchos casos fue cero y en el mes de julio hubo una merma enorme que no se condice con los días de huelga. Hay acá un afán de desprestigio al legítimo derecho a huelga de los trabajadores, otorgando garantías y ventajas a quienes optan por negociar en forma anticipada y castigando a quienes se acogen al derecho legal y constitucional a la huelga.

Todas las gerencias se han visto afectadas; al parecer lo que se pretende es minimizar el efecto de los reajustes y beneficios obtenidos en este proceso, duro y de sacrificio para todos los trabajadores,

castigando la remuneración. En el caso de la mina Chuquicamata y mina Sur, habiendo los trabajadores cumplido labores ininterrumpidas el mes de mayo completo, se les castiga esa remuneración; en el mes de junio cumpliendo hasta el día de inicio de la huelga un 106% de las metas, se le vuelve a castigar esa remuneración con pago “cero” en los bonos a pesar de los 16 días trabajados. Con ello, además, se incumple con lo estipulado en las actas de acuerdo sobre incentivos de gestión y producción, documentos que son parte del contrato colectivo vigente.

No vamos a emprender acciones que signifiquen pérdidas para el país, sólo lo hicimos cuando fue necesario para recuperar la dignidad y el respeto. Pero si estamos dispuestos a denunciar, que la principal empresa estatal de Chile está incurriendo en prácticas vulneradoras de los derechos fundamentales de los trabajadores, incitando al odio y la división entre sus funcionarios con conductas discriminatorias y lesivas, reñidas con la ética de cualquier empresa, sobre todo la que mayor aporte hace al estado, castigando a sus colaboradores de manera abusiva y desproporcionada con el único objetivo de ejercer una presión ilegal sobre quienes ejercieron su legítimo derecho a huelga.

Completa este desolador cuadro laboral, la verdadera ocupación militar de nuestro mineral y nuestra ciudad, por parte de fuerzas especiales de carabineros, durante la huelga, traídos desde otras regiones del país, con un derroche de recursos, mientras la ciudadanía de Calama se enfrenta a diario con todo tipo de actos delictuales tales como asaltos violentos, robos incluso femicidios.

Habiendo agotado todas las instancias de dialogo a nivel divisional, declaramos que la responsabilidad de resolver este conflicto, recae en las máximas autoridades de CODELCO y en el propio Gobierno. Anticipamos que no permitiremos que se inaugure la Mina Subterránea con bombo y platillos, mientras se castiga a nuestros trabajadores y se pierde millones de dólares en proyectos, como la fundición de concentrado, dañando al recurso más preciado de una empresa que son sus trabajadores. CODELCO debe transitar de mina a rajo abierto a mina subterránea respetando a quienes por más de cien años generamos esas riquezas y valorando la tradición laboral democrática que en Chile ha costado mucho esfuerzo.

 

¡Hasta que la dignidad se haga costumbre!

Directivas Sindicatos Nos. 1, 2 y 3 División Chuquicamata – Codelco Chile